“Chéri” de Colette

“Semejante mujer no acaba en los brazos de un viejo. ¡Semejante mujer, que ha tenido la suerte de no ensuciarse jamás las manos, ni la boca, con un vejestorio… la vampira que no quiere sino carne fresca”

Un clásico controvertido que definitivamente polariza opiniones. Algunos lo odian y otros lo aman. Así comencé a leer “Chéri”, novela de la autora francesa Sidonie-Gabrielle Colette, más conocida como Colette.

Chéri

Chéri (Querido, cuyo nombre real es Fred Peloux) se podría decir que es el personaje aunque casi todo a mi parecer lo vemos a partir del lado de su “compañera de aventuras” Léa de Lonval que a lo largo de la novela se llama simplemente Léa.

Léa es una cortesana parisina, podemos decir una mujer que ha vivido muchos años de su vida (pues tiene 49 años en la novela) de tener amantes de diversa clase y haber podido amasar una fortuna considerable por luego haber podido invertir adecuadamente sus fondos. Es un gran ejemplo a mi parecer en la literatura, y de hecho debe ser uno de los primeros, de una mujer totalmente liberada, no le importa estar con hombres mucho más jóvenes que ella, mantenerlos muchas veces y que la gente se entere de lo que haga. Incluso tiene un gran amor propio basado en el conocimiento que tiene los hombres, en saberse aún atrayente sexualmente para muchos de ellos y el haberse codeado con gente muy importante, teniendo amantes del ejército y algunos aristócratas. Lleva una vida llena de ocupaciones mayormente mundanas.

No doy ningún adelanto al decir que tendrá esta relación con Chéri, quien es hijo de su amiga (también mujer de muchos amantes como ella) Charlotte Peloux. Lo conoció siendo niño y hay bastante de relación “madre – hijo” si queremos ponerle un nombre lírico. Hay varios pasajes en el libro en el que nos muestra la naturaleza de esta relación que por momentos parece incestuosa:

Los momentos a altas horas de la noche en que, dando muestra de una gratitud casi filial, una adolescente abre por completo su corazón y derrama lágrimas, confidencias y rencores en el cálido seno de una amiga madura y leal

Desde luego me sorprendió aún más saber que la propia autora guardó una relación con un hombre muy joven que era su hijastro. Desde luego se puede deducir que muchas situaciones deben ser algo autobiográficas. Y es que se nota, como comentaba que por momentos parece haber una sola mirada, la de la autora, contando las características de las relaciones entre ambos.

Léa así mismo se relaciona con la madre de Chéri que viene a ser su amiga – enemiga, y con otro grupo de mujeres algunas más ancianas que han sido cortesanas y siguen en relaciones superfluas y alimentadas por el dinero, eso también puede ser de poco agrado para cualquier lector. Pinta bien desde luego ese ambiente mezclado por momentos de opio y champagne y lleno de gustos tan mundanos.

Por su parte Chéri, él es muy guapo y muy autosuficiente de sí mismo en cuanto a su facilidad para atraer mujeres, es bastante frío y parece siempre tener todo bajo control. Pero como personaje es bastante débil, impulsivo y sobre todo “niño”, parece estar demasiado envanecido con su apariencia externa pero viene de una mala crianza y resulta bastante soso y pueril la mayor parte de la novela.

La novela en general carece bastante de contexto, no llegamos a estar absolutamente conscientes del período, ni la situación histórica y menos la política; las descripciones sobre todo externas se centran en la naturaleza de la cual la autora era bastante admiradora. Tiene bastante componente sensual, no sé si erótico, pero da énfasis que debe haber resultado algo escandaloso para la época del placer que la mujer puede y desea obtener de su pareja.

Compraré una baraja de cartas, un buen vino, hojas de puntuación para el bridge, agujas de tejer…, toda la parafernalia necesaria para llenar un gran vacío, todo lo que hace falta para disfrazar al monstruo… a la mujer entrada en años

Aunque el estilo es bueno y tiene algunas buenas frases no llego a reconocer alguna característica dominante que me haga reconocer a la autora si leyera otro libro, me pareció por momentos un poco desordenado. Lo que más me gustó fueron las partes “románticas” cuando Léa tiene sus ratos de vulnerabilidad (no en Chéri, porque lo hace ver más tonto y colegial de lo que ya es). Sé que esto último no puede gustar a todos porque a veces se vuelve muy repetitivo o meloso.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: